Vivimos en un constante cambio habitual, el mundo evoluciona cada minuto, y dentro de el, todos vivimos el avance, queriéndolo o no, no podemos escapar al cambio constante que nos lleva el progreso tecnológico. Las redes sociales se han convertido poco a poco, sin querer, en nuestra carta de presentación, bien sea en la empresa, en alguna tendencia o para uso personal. Poco a poco hemos ido migrando de aplicación o de plataforma, la más popular hoy en día, sin duda, es Instagram.

Todo ha migrado a una comunidad en donde mientras más seguidores puedas tener, mejor será la recepción de lo que estés promocionando. La publicidad y los medios en donde canalizamos el lanzamiento de un producto, enfocan sus clientes meta dentro esta plataforma, ¿Por qué? Pues bien, las páginas amarillas pasaron a otro plano, Google se convirtió en la búsqueda de información necesaria para conseguir algún tema en particular, pero cuando queremos buscar como es un café, un hotel, una aerolínea, una marca, o lo que se venga a la mente, usamos Instagram y si no está en Instagram, es algo parecido a no existir.

Debido a que la demanda y la preferencia de cada usuario cada día incrementa, encontramos que dentro de este nivel exigencia nacen influencers, reviven estrellas y personas que no tienen ninguna relación con el mundo del entretenimiento, se convierten en figuras puntuales dentro de esta familia de millones de usuarios

La importancia de manejar una cuenta de Instagram va más allá de una publicación, va mucho más allá de postear una foto. Mientras pasa el tiempo, vamos descubriendo que el diseño de cada perfil, bien sea en orden de fotos, colores, filtros o contenido, está meticulosamente estructurado para proyectar la imagen que cada usuario quiere definir ante esta enorme comunidad. La forma en que está elaborado, proyectado y diseñado un perfil de Instagram, determina de manera automática y vertiginosa si conseguimos la atención de los usuarios que queremos captar, o mejor aún, conseguimos que sigan nuestra cuenta y sean fieles a nuestros posts diarios.

Un buen diseño y contenido deben estar altamente llevados de la mano al momento de administrar o de construir una cuenta de Instagram, de esto depende al máximo por ciento de la receptividad, interés y popularidad que pueda llevarse a cabo dentro de la comunidad.

Artistas, marcas reconocidas, negocios, figuras públicas y hasta pequeñas y medianas empresas, han utilizado esta herramienta social como punto de inflexión para darle un despegue al contenido que quieren promocionar, bien sea para incrementar ventas, subir la cantidad de seguidores o hasta para medir la receptividad de algún producto o promoción. Instagram se ha vuelto tan vital a nivel de mercadeo, que empresas o marcas de alto posicionamiento, enfocan sus estrategias de mercado y promoción para establecer un filtro dentro de esta red social y luego de allí, establecer si es necesario o no, la inversión de publicidad en vallas, revistas, medios televisivos o inclusive en internet.

Instagram se ha vuelto tan potente dentro del mundo del mercadeo, que hasta lanzamientos de cualquier producto, moda, televisión, radio, musicales, o cualquier ámbito, lo hacen bajo esta red social antes de entrar al “mundo real” del consumidor. Es por esto, que cuando se quiere emprender un negocio y promocionarlo usando esta comunidad, hay que tener en cuenta que a pesar de que sabemos usar sus herramientas y funcionamiento, es necesario y esencial que el  diseño y la proyección estén llevadas de manera minuciosa y estratégica, es aquí, en donde se determina la recepción del cliente meta y en donde sabemos si esta herramienta ayuda o no al producto que queremos promocionar.

La próxima vez que vayamos a subir una foto en Instagram, hay que tomar en cuenta cual es nuestro objetivo, que queremos percibir dentro de este mundo de millones de usuarios que día a día se suman para ser parte de esta maravilla fotográfica y de contenido, ¿cómo nos queremos vender? ¿Cuál es la meta trazada y cuál es la forma ideal y acorde para poder proyectarla? Instagram es una aplicación gratuita, pero depende de la innovación y la imagen que nosotros mismos creamos para poder tener o no éxito en lo que estamos exponiendo dentro de este grupo social. La clave está en que el producto o medio, vayan totalmente acorde de forma tangible con lo que estamos proyectando ante fotos y publicaciones.

La próxima vez que usemos Instagram, tengamos en cuenta que estamos entrando al mundo del mercadeo promocional masivo y altamente competitivo, de nosotros depende si logramos dar en el blanco o llegamos a algunas casillas aledañas y fallamos en el intento.

Simon Rosales G.

Simon Rosales G.

Periodista y bloggero

Contacto: simonhtt@me.com
Instagram: @simonhtt

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