Cuando nos sentamos con un cliente y escuchamos sus ideas para crear la imagen de su marca, nuestra labor va más allá de solamente anotar en nuestras agendas puntos clave, nuestra labor va a entender cuál es el concepto, la idea y la pasión con la cual el cliente quiere proyectar ante el mundo quienes son.

La importancia en la imagen y estilo de la marca es vital para posicionar su nombre de forma casi permanente. Lo que ofrece la marca va siempre de la mano con su imagen, porque es con la imagen, que sus clientes meta van a sentirse identificados y apasionados con lo que están adquiriendo.

Muchas veces, mientras más simple e innovador sea el diseño (no solo el logo sino en papelería también) se logra posicionar de forma simple y duradera, logrando así, un impacto visual que no se escapa de la atención de los consumidores al momento de reflejarla al público.

Cuando se piensa en la imagen hay que tener en cuenta que se quiere proyectar, a donde se quiere llegar, cual es el impacto que el cliente quiere originar, cuáles son sus principios como corporación y lo más importante, cual es la meta de esta proyección.

En la mayoría de los casos, una vez que la marca tenga uno o varios productos posicionados, lo que hace que sus consumidores vuelvan, es precisamente la identidad con la cual ellos se sienten como en casa, porque encaja perfectamente con cada uno de ellos.

Simon Rosales G.

Simon Rosales G.

Periodista y bloggero

Contacto: simonhtt@me.com
Instagram: @simonhtt

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